Qué hacemos después de estas primeras diez clases.

En esta base  hemos visto contenidos que encierran los conceptos necesarios para desenvolverse en la pista y para las figuras del futuro. No es que hayan incorporado los conceptos en su totalidad. De hecho, todavía les falta bastante para aprender a caminar con soltura, a encontrar la comodidad del abrazo, a ajustar el mismo a cada pareja con la que baila, a controlar la pisada y ganar la posición en los momentos indicados, por parte del hombre. La mujer debe ganar regularidad en los desplazamientos circulares, conectando los movimientos, lo que aportará fluidez en las figuras.

En realidad, les hace falta bastante en todo. Pero lo que sí tenemos es bastante material con el que trabajar. Y a través de ellos, de su asimilación y dominio, iremos fomentando otros aspectos del baile que antes no hemos podido tratar con profundidad.

Son muchos contenidos para la cabeza del alumno, sobre todo para la del hombre. Es probable que se desespere en algunas circunstancias con tanta información para asimilar. Aquí interviene de forma decisiva la mano del profesor para mantener una estabilidad en la clase, utilizando estrategias metodológicas en las que intervengan estos contenidos, pero logrando una atención de los alumnos, sin llegar a sobrepasar su tolerancia en la repetición, y tratando de cerrar ideas con respecto al baile.

-Inclusión del medio tiempo en los contenidos que sea posible.

-Abordar las combinaciones de figuras y desplazamientos.

-Creación de una nueva combinación por parte del alumno. Incita a la creatividad. Debe ser variada y contener figuras de los dos sistemas vistos, más un desplazamiento. A veces es muy pesado para el alumno, por lo que propongo trabajar en grupos.

-Cada figura o desplazamientos vierten en dos o tres variantes directas. Esto da lugar a otros conceptos. Por ejemplo: En las sacadas con izquierda, después de la tercera sacada, el hombre sale por el costado de la mujer hasta llegar a la cruzada. Pero si en la tercera sacada el hombre congela el movimiento en el momento exacto en que toma contacto su derecha con la izquierda de la mujer, quedaría un efecto de “atrape” del pie. Entonces, la mujer debe captar lo que la línea de hombros del hombre quiere en ese momento: si avanza, quiere decir que debe retroceder con la izquierda. Si el hombre frena, la mujer se queda quieta entre los dos puntos de apoyo esperando una nueva propuesta por parte del hombre. El nuevo efecto visual, logrado por las piernas y los pies, es consecuencia del entendimiento de los cuerpos. Estas variantes ayudan a comprender más este juego.

-Comienzo de la enseñanza de la milonga.

-Aprendizaje de figuras nuevas, que requieran por su variedad, el aprendizaje de otros básicos.

-Aprendizaje del tango-vals.