Las combinaciones.

A medida que se van introduciendo contenidos, se va repasando lo que se ha visto en clases anteriores. A la vez, les tenemos que formar una estructura de baile que les permita desarrollar lo aprendido en la pista. Que no se queden con la mente “en blanco” y que puedan utilizar todos los contenidos vistos hasta el momento, que son pocos pero para el principiante es una montaña.

Por eso les presento las combinaciones de movimientos, donde se mantiene una estructura de dinámica variada y en orden de complejidad.

Comenzamos a construirlas a partir de la sexta o séptima clase, con los pasos iniciales. Después de ver la medialuna, seguimos tratándolas con las nuevas figuras aprendidas.

Primera: caminamos, para, apertura a cruzada, camina, para. Cambio de frente hacia la izquierda, camina, para. Apertura, cambia el paso, básico de sistema cruzado, camina.

Es una combinación de movimientos básicos. Sistema directo, desplazamiento y sistema cruzado.

Segunda: caminamos, para. Abre a cruzada, ochos adelante de la mujer hasta encontrar línea de baile, camina, para. Cambio de frente hacia la derecha, para. Camina, para. Abre, cambia el paso y ochos hacia atrás de la mujer. Camina.

Tercera: caminamos, para. Abre a una cruzada, sacadas con izquierda, se sale de la figura a línea de baile. Camina, para. Entramos al paso de costado cruzado, se sale y busca línea de baile. Camina, para. Abre, cambia el paso, ochos para atrás y sanguchito. Camina.

Cuarta: caminamos, para. Abre a una cruzada, sacadas con derecha, termina, busca línea de baile. Camina, para. Abre a paso de costado en espejo, sale del desplazamiento, busca línea de baile. Camina, para. Abre a paso cambiado, ochos hacia atrás y medialuna. Busca línea de baile y camina.

Cuando el bailarín experimentado desarrolla su baile, hace lo mismo que en estas combinaciones. Se desplaza por la pista haciendo figuras en sistema directo y cruzado, en línea de baile y alternado con desplazamientos.

La propuesta que le proporcionamos al alumno principiante es un esquema fijo, que no es tan fijo, ya que se mueven por la pista en línea de baile, y caminan haciendo la cantidad de pasos que quieran, buscando el espacio para bailar. Pero más bien tienen que ejecutar, que idear.

Pareciera que le estamos bombardeando su capacidad para improvisar. Pero lo que estamos haciendo, es brindarles la idea de una estructura de baile y poniendo en funcionamiento la memoria, aplicando lo aprendido.

Se los podría dejar por la pista con la consigna simple de que “hagan lo primero que se les venga a la cabeza”.  Habría contenidos que nunca tocarían, y les estaríamos exigiendo que, además de que tienen que ejecutar lo aprendido, con los pasos y las marcaciones correspondientes, que hagan un esfuerzo mental grande para imaginar algo que todavía no tienen nada claro, el cómo estructurar el baile.

Las combinaciones deben hacerse como tarea, en el orden establecido. La idea es que recuerden cada uno de los componentes. Cuando ya se aprenden las combinaciones, se rompen y se abandonan para hacer los pasos en el orden que ellos quieran. Pero para ese momento, ya tienen incorporados los contenidos y los conceptos necesarios para las figuras y desplazamientos que verán en el futuro. Y mientras hacían las combinaciones, les pudimos resolver los problemas técnicos que no les permitían hacer las figuras con soltura.

¿Cuánto tiempo lo podemos tener al alumno haciendo un desplazamiento sin una propuesta concreta antes de que se aburra? Se puede pensar de que si se aburre, que se pregunte qué hace en la clase. Pero los profesores tenemos la tarea de crear el interés del tango en los alumnos. Somos el puente que comunica a la curiosidad con el amor a este baile. No siempre se logra, pero se intenta.

Un cambio de frente hacia la derecha, se aprende en 5 minutos. Al menos en ese tiempo se logra mimetizar su mecánica. Incluyendo este contenido en una combinación, en una tarea más global, el alumno está entretenido en una labor que tiene un sentido más similar a lo que vieron en una milonga, o la idea que tienen de ella. Y les estamos dando las armas para disfrutar mejor.

Ahora bien, todo esto, se realiza en el marco de la clase. Cuando vayan a bailar a la milonga, les va a salir lo que se acuerden. Y es ese contenido con el que en realidad se quedarán. Las combinaciones se pueden ejecutar perfectas en clase, pero no es más que un ayuda-memoria para utilizar en la pista cuando van a bailar. Es algo transitorio.

Una vez aprendidas, se rompen.

Esperando que se hayan quedado con esos contenidos y conceptos, continuamos con la enseñanza de nuevos movimientos básicos y nuevas figuras, para que el alumno elija las que más le gustan. Debe tener variedad para elegir las figuras que le parezcan más atractivas y que conformarán su selección natural de movimientos a utilizar en el baile. Desechará algunas, incorporará otras.